La Codorniz: entre la nostalgia y la risa

Ayer tuve la suerte de ir a la presentación del libro de La Codorniz de Aguilar y Cabrerizo. Invitada por mi amigo Santiago, uno de los pocos héroes anti-digitales de estos tiempos que por no tener no tiene ni móvil. Un libro que ha dormido 14 años (o por ahí) en un cajón de la…

Mientras dure la guerra: La soledad del intelectual

Me ha importado bastante poco que la película se salte o traicione detalles históricos, si es que lo hace, es más me ha interesado bastante leer los comentarios. “Mientras dure la guerra” me ha dejado touchée. Y no solo por el picado cenital sobre la calva de Don Miguel en la escena del Paraninfo, ese…

Adios a los guateques

Las luces de los coches de choque. Vivir así es morir de amor. El escalofrío cuando te empujan. La cabeza hacia adelante, luego, el cuello vuelto hacia atrás, y podrías estar muerta, mientras persigues el otro coche desde el que él no te mira. Los que te chocan siempre son los otros. Sé que mañana…

In Memoriam Agustín García Calvo, nunca entendí nada

Nunca cruzamos palabra, que recuerde, ni aún cuando fui su alumna de latín en Facultad de Filosofía de la Complutense. No recuerdo a ningún otro profesor que nos diera ¡el primer día! sobresaliente a todos los alumnos -asistentes o ausentes. ¡Aquello sí era ser un ácrata consecuente!. Por aquel entonces había aparecido –creo- su “Contra…

Twitter y el mito de la caverna

Cuando me respondéis, me quedo atónita, porque no os conozco. Cuando hablo para vosotros no me escucháis.  Igual que los prisioneros de la Caverna confundo vuestras sombras en el exterior desde el fondo del túnel y maquino una realidad que solo en mi pensamiento existe. Twitter nos ofrece un mundo hipermaleable, propio y público al…

Crónica de verano: pateras, invernaderos y asentamientos

Madrid 27 de Agosto. Hace seis años que disfruto del verano en la costa de Almería y de la contemplación del desierto y los diarios paseos hacia las playas del Cabo de Gata atravesando maravillosos bosques de pitas y esplendidos pinares. Este verano he cambiado la perspectiva familiar por la de un grupo de voluntarios…