Adios a los guateques

Las luces de los coches de choque. Vivir así es morir de amor. El escalofrío cuando te empujan. La cabeza hacia adelante, luego, el cuello vuelto hacia atrás, y podrías estar muerta, mientras persigues el otro coche desde el que él no te mira. Los que te chocan siempre son los otros. Sé que mañana…