Narrativa y Futuros

Naroa y las palabras

Tiene siete años, una coleta rubia y rebelde, unos ojos que se intuyen atentos, y aún dice la verdad:

“en el cuento había palabras que no entendía”.

Elijo su foto en pijama leyendo la historia del águila que nació con garras de caramelo mientras la niña le echa miguitas de arroz con leche como despedida de este año áspero y seco. En 2021 prometo más cuentos para ella, bella y dulce Naroa.

Las consecuencias de escribir un libro

Trás ser acusada de exorcista del futuro; de feminista extrema por proporcionar un suministro continuo de hombres, de actriz engañosa por empeñarme en mantener que no escribo ciencia ficción, de pervertidora de la distopía haciéndola cándida y sensual, incapaz de saber quién es, os comparto el video de lo que ocurrió en la presentación de Mentes Colmena.

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Una utopía y una distopía sobre la mente

“No porque sea imposible de encontrar en la naturaleza un hombre semejante no es por ello menos valioso el trabajo del artista que esculpe en el mármol la belleza de un hombre perfecto” (Platón, La República) Muchos estudiosos de la literatura, entre ellos, Fernando Ángel Moreno dicen que hemos perdido la utopía frente a la abundancia…

Utopía.

12 textos en clave de utopía que surgen de la conversación colectiva que promovemos desde Tecnofuturos. Exploramos los límites de la idea de progreso en el futuro a largo plazo, las posibilidades de extender nuestra mente sin dejar de ser lo que somos, los ángulos invisibles de una comunicación sin límites y cómo usarla para programar el futuro. Nos dejamos seducir por la belleza de la biodiversidad y nos asomamos al lado oscuro de la belleza. Observamos el amor a través del microscopio. Nos preguntamos si es realmente es posible una sociedad gobernada por una libertad sin restricciones, pero también cómo sería una sociedad plenamente consciente de que no existe el libre albedrío. Buscamos fundamentos de hecho y de derecho para un nuevo contrato social. Abrazamos la complejidad sin cobardía. En todos te aguarda algún hallazgo.

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Yo buscaba una utopía sobre la mujer feliz

Cuando en enero de este año Paco Jariego y yo apostamos por lanzar el proyecto que entonces llamamos Cazadores de Utopías nos unimos en torno a una consigna: “los utópicos éramos cazadores de utopías en rebelión contra el actual circo de la innovación y en busca de una nueva morfogénesis del cerebro social” .

Buscábamos crear un panel de utopías. Cada panel debería definir un escenario posible, no probable, plausible necesariamente. Un panel estaría formado por varias utopías. Una utopía quedó definida simplemente como algo que queríamos que pásese. El primer ejemplo: la muerte de Facebook. El segundo, el fin de la publicidad tal como lo conocemos. Ninguna de las dos ha llegado a escribirse de momento. El ejemplo de escenario preferible, y al que yo llamé, siguiendo alguna de mis obsesiones, mentes colmena, se produciría cuando el pensamiento colectivo nos liberase de la incertidumbre y el abismo de la complejidad del entorno actual. Esta utopía sí está escrita desde varios ángulos en el libro sobre la Utopía publicado finalmente.

Los utópicos del Renacimiento, Tomas Moro o Campanella, habían descrito cada uno a su manera, las normas de la ciudad utópica en sus utopías completas: desde el vestido, a los alimentos, la organización familiar, las artes, la administración de justicia, todos los detalles de sus visiones sociales estaban descritos milimétricamente. Nuestro panel de utopías también aspiraría a mostrar una fotografía de conjunto de la utopía digital: el marketing, la seguridad, la complejidad, la familia, la verdad, la libertad. Yo tenía entonces una utopía digital en la cabeza: digital y filosófica. Las nuestras serían utopías modernas. Como las describió Francisco Martorell Campos en la presentación del libro:

“Utopías abiertas, imperfectas que se insertan en un proceso, secularizadas, pragmáticas, realistas”. 

Francisco Martorell Campos

Muchas las encontramos pronto, pero ….yo buscaba una utopía sobre la mujer feliz.

Mi co-editor tenía una idea para un relato sobre la empresa-hembra. Y yo esa utopía la busqué incansablemente hasta que conocí al psiquiatra  Paco Traver. En nuestra primera conversación él me hablo de la vuelta de la mujer histérica, de las actuales enfermedades de la Clínica del Vacío, de la anorexia y de la bulimia, de la muerte de Edipo. Finalmente, su utopía se llamó el Retorno de Eros. Eros como aquello que nos une, y en ella nos habla de aquello tan Freudiano como de la necesidad de matar al padre. Una utopía en la que se escarba en la desmonoración del modelo masculino[2]  y su relación con el maltrato. Después conocí a Paula Oriol y hablamos de la belleza, de las cifras disparadas de suicidios de niñas adolescentes; del efecto perverso de los inalcanzables modelos de belleza; de las Tres Gracias…Y más tarde a Sylvia, que agarró su mente privilegiada a la idea de la empresa-hembra como una metáfora de lucha contra las supra-organizaciones deshumanizadas producto de la complejidad. 

Yo buscaba una utopía para la mujer que cambiase valores: en el trabajo, en la familia, en las redes. En utopías encontrarás tres, o una utopía fluida y desmenbrada según lo quieras ver. Colectiva e imperfecta.


Mentes Colmena

Los ciborgs de compañía corren por el puerto y los viejos empujan carros de cebollas para venderlas en el mercado negro. Más allá, el transbordador se desliza como un viejo cachalote bajo el puente de los suicidas, pero los peces han dejado de tener ojos y la última mona sobre la tierra roba cacahuetes de maní enriquecido por las noches. Mientras una pareja de amantes se embadurna de magenta para bailar de noche en la terraza y en las minas de la luna helada de Nix las niñas acarician a sus gatitos.

¿Qué ocurre cuando tenemos que escapar de un lugar sin puertas?

Finalmente los cíborgs y los flamencos rosas que tenía enredados en la cabeza se han conseguido escapar a mi primer libro recién publicado.

Lo encuentras en Bubok.com y en Amazon (solo ebook)

Audio-trailer Mentes Colmena

Sobre Basilisco

Sin artificio La prosa de Jon Bilbao es rotunda, desnuda, precisa, inteligente. Carece de adornos y de florituras. Es corta, rítmica. Transparenta una imaginación de las que se tiene o no se tiene, que no se fuerza. Pocas imágenes individuales y una fuerza terrible en las imágenes de conjunto. El terror como el ingrediente que…

El terror interior del Horla

Pero nuestro ojo, señores, es un órgano tan elemental que apenas puede distinguir otra cosa que lo indispensable para nuestra existencia. Lo que es demasiado pequeño se le escapa, lo que es demasiado grande se le escapa, lo que está demasiado lejos se le escapa. Ignora los millares de pequeños animalillos que viven en una gota de agua. Desconoce los habitantes, las plantas y el suelo de las estrellas vecinas; ni siquiera ve lo transparente. Coloquen delante de nuestros ojos un espejo falto de un azogue perfecto, no lo distinguirá y ellos mismos nos lanzarán contra él, como el pájaro enjaulado en una casa, que se rompe la cabeza contra los cristales. Por lo tanto, no ve los cuerpos sólidos y transparentes que, sin embargo, existen, no ve el aire de que nos alimentamos, no ve el viento que es la mayor fuerza de la naturaleza, que derriba hombres, abate edificios, desarraiga árboles, alza el mar en montañas de agua que hacen desmoronarse acantilados de granito. ¿Qué tiene de sorprendente que no vean un cuerpo nuevo, al que sin duda le falta la única propiedad de detener los rayos luminosos?

EL HORLA -GUY DE MAUPASSANT

El peligroso oficio de escribir

Uno de mis hijos me recomendó “El Autor” interpretada por el magnético Javier Gutierrez cuando se estrenó hace tres años. Pero inmediatamente reculó. Casi mejor que no vayas mamá. No vayas, no vayas. Lo comprendí enseguida. Me miró igual que cuando mi madre me dijo que le gustaba que escribiese pero que tuviese cuidado, con miedo, pánico.

Para el que no conozca el argumento, interpreta a uno de los cientos asistentes a talleres de escritura que no consigue alcanzar el reconocimiento de su profesor y decide tomar una decisión radical: sacrificarlo todo para “vivir” y narrar lo que vive y conseguir el ansiado “me lo creo”.

Desde entonces lo que me parecía un tópico desde que oí decirle al profesor Baher a Jo March que sus cuentos eran falsos he caído en el pozo. De momento no mato a nadie para saber lo que se siente, ni me he tirado de ningún puente para saber lo que se siente al ser un pájaro, ni recorro el arrabal, ni me ahogo en mezcal, pero abrazo las uñas del recuerdo y vivo donde más duele. Escribir, no sé si os lo aconsejo. Con todo lo que podemos leer. Claro que eso también duele. ¡Uf, menuda encrucijada!

El ardor del tiempo

Desde mi primera lectura de Ada a esta segunda han pasado muchos años, como en alguno de los paréntesis amorosos entre los primos-hermanos, primos, hermanos, Ada y Van Veen. La edición de Ada o el Ardor de Anagrama que acabo de leer tiene alrededor de 600 páginas. La edición rosa de Argos Vergara de 1976…

Cómo saber si la postal es fake

Las postales me fascinan pero no se me dan. Antigua pesadilla de algunos veranos de mi niñez. Paris, uno de agosto, diez de agosto, veinticinco de agosto… Querida familia. Tengo que escribir a casa antes de volver. Con la postal comprada hace dos semanas hecha un asco; un largo espacio a la izquierda como un océano imposible de llenar; un sentimiento intenso de desolación por haber escrito tan mal la dirección en las tres rayitas de puntos diminutos de la derecha y “España” con letras de pata de mosca torcidas hacia abajo intentando no despeñarse de la cartulina.

Luego las adoré y he tenido la suerte de recibirlas de algunos profesionales del tema. Pocos, pero todos en el Olimpo de mis seres admirados; por su pulcritud, su constancia, su disciplina, su “savoir faire”.

Hace poco he recibido alguna por What´s up (cosa rara). Caso de que te interese para saber si esa foto que te acaban de mandar, sin texto adjunto alguno, es no es una postal fake, te aconsejo que te hagas tres preguntas:

  1. ¿Hay algo en esa imagen que sugiera que el remitente ha pensado en ti antes de enviarla? Un color, un edificio, un nombre, una clave…
  2. ¿Es para ti, solo para ti, y nada más que para ti? O sospechas que la compartes con la mitad de su lista de contactos .
  3. Y lo más importante, ¿ça te touche?

Si ninguna de estas preguntas es afirmativa. La puedes borrar sin remordimientos. No es una postal.

¿Qué es el diseño especulativo?

Cuando lo que intentas con tu prototipo es crear nuevas preguntas en vez de resolver preguntas existentes hablamos de #SpeculativeDesign

Es posible usar prototipos para visualizar futuros desconocidos, acelerar la discusión y definir mejor nuestros problemas, incluso los grandes problemas que nos afectan como sociedad como el cambio climático.

Podemos ver ejemplos muy bonitos del estudio japonés de Diseño Core77 en este artículo realizados siguiendo su particular visión de este tipo de pensamiento de futuro a la que llaman Pendulum Thinking.

“Fundamental for some of the emerging design disciplines, such as ‘Speculative Design’ where the goal of a project is to raise further questions rather than solve a defined or specific problem, prototyping delivers an accessible reference for further discussion, further ideation, redefining the problem, and helps to broaden the scope of design to tackle some of the biggest issues in society, such as climate change, financial crises or even global pandemics.”

SELFORG, a speculative project in which we dreamed of a ‘softer world’ where fiber material technology has developed to become a society’s main material. We often produce futuristic visions and prototypes, not just to discuss the future, but as a way to navigate our current self by swinging between future vision and back to today. (Core77)

La culpa fue del Pangolín

Lagartijas, viajes y panópticos a ritmo de Jazz.

Pues no. Parece ser que la culpa de nuestras acciones e inacciones nunca la tiene el pangolín, sino nuestro temor y nuestros fantasmas. Claro que si lo que se busca es una colección de relatos sobre la última pandemia, este no es libro. Este va de otro tipo de pangolines algo más escurridizos.

La cosa es que hay colecciones de relatos que son como novelas porque presentan un mundo en varias imágenes. Otras, como Pangolín, se han cocido a fuego lento y llevan dentro casi de todo: panópticos, reliquias, monstruos, pesadillas digitales, amoríos surrealistas, alegatos contra la burocracia y fantasías tecnológicas.  Pero yo soy de la teoría de que el mundo de un escritor se crea pronto. Así que empezaré por La Lagartija.

¿Qué detiene a un niño horas y horas frente a una lagartija durante las tardes de verano?

 A veces imaginar, es más interesante que tocar la realidad. Podría ser el miedo, o tal vez, el placer de mirar: el voyeurismo vital que a muchos niños les hace acabar escribiendo cuentos. Sucede, que las preguntas de la infancia a veces nos esperan durante años, y entonces el texto se llena de nostalgia y de veranos en la España del desarrollismo.  Y puede que la solución ante ese éxtasis infantil prolongado sea quedarse quieto mirando la piel áspera de ese ser inquietantemente prehistórico, ese dragón en miniatura. Tendréis que leerlo para descubrirlo, aunque muy probablemente no encontréis la respuesta, y os quedéis mirando a la lagartija bastante tiempo.

De escritores por cierto, va el relato fantástico el Informe Belmonte que cierra la colección, uno de los más devastadores. Una pasión que le cuesta cara a Juan Belmonte.

Otro relato que se construye sobre mundos interiores que arrancan en la infancia es Tu no lo ves. Un relato poblado de monstruos que me parece muy tierno. Claro que yo soy muy de monstruos (no sé si esto ya lo he dicho) y de los mundos en que habitan, que como todo el mundo sabe son los únicos que existen. Aunque hay quien no ve a los gorilas y a los pangolines que nos rodean por todas partes, y mucho menos a los pangolines.

¿Y qué nos pasa cuando se nos cruza una tipa en la carretera que nos pone el mundo del revés? Un breve affaire es un relato surrealista que hay que leer con la lógica habitual guardada en el cajón y dejándose arrastrar por su “flow”, como el protagonista, para poder sumergirse en paraísos mundos submarinos y embriagarse en moteles de carretera, igual que si uno estuviese viendo El Perro Andaluz vaya y le hubiese atravesado la navaja medio ojo. Eso sí con Coltrane de fondo que se disfruta bastante más. 

Ese viaje surrealista del Pangolín continúa dentro de otro de los relatos, El infierno era esto, en el que lo fantástico y la historia del s. XX componen un cocktail bastante corrosivo e hilarante, que incluye a Hitler como protagonista. Tintes negros, negrísimos, de fondo de un pensamiento pro-anárquico que asoma en varios de los cuentos, como en los Grilletes de luz de un panóptico.

Muerte en el Nilo S.A, nos mete en la batalla contra una editorial maligna y sospechosa , un relato sobre las tribulaciones a la que nos somete la insoportable irrealidad digital, como OK, Google, aunque de este no diré nada, salvo que me estoy pensando recurrir a ese tipo de servicios de alto standing cognitivo con urgencia. Burocracia, burocracia, burocracia también en En Modelo 666.

Me consta que Ante La Ley de Kafka está entre los cuentos favoritos de Jariego y se nota. Porque en Pangolín la lucha frente al monstruo de la burocracia y las reflexiones sobre el destino se repiten varias veces.

Lo que viene a demostrar lo que venía diciendo: que al escritor se le clavan algunas cosas en la cabeza y ahí se le quedan. Claro que en esto de la literatura, cada uno es muy libre de tomarse las cosas como quiera y de ver sus propios pangolines donde le dé la gana. Trece relatos recomendables para amantes de lo fantástico que el autor califica de canallas, y que yo calificaría de surrealistas, guerrilleros y entrañables y llenos de pangolines.

Tres cuadros del Museo Del Prado

A todos nos ha descubierto algo el COVID, y a Alejandro Vergara, conservador de pintura flamenca del Museo Del Prado, le ha llevado a explorar el video para comunicar todo lo que sabe sobre arte. Y por el efecto mariposa, a mi me lleva a escribir sobre arte para el post semanal de #LosJuevesFuturos. Ambas cosas difíciles de prever hace unos meses: que él hiciera videos de arte, y que yo los comentase. Pero el futuro es así: impredecible.

Vergara abre hoy su canal en youtube con tres videos sobre Arte y Realidad.

Me animé a hacer esto a raíz de unos que hice con el Prado, y tras ver que en el museo es muy difícil hacer muchos. Mi ánimo era “ayudar” en esta situación, dar algo. Un instinto un poco inútil en esta pandemia en mi caso. Pero ahí está.

ALEJANDRO VERGARA

La pregunta que yo me he hecho al ver estos cuadros y escuchar las reflexiones de Vergara esta tarde es:

¿Nos sirve el arte para entender la historia, o para interpretarla? ¿Y para construir un ideal sobre nuestro futuro?

“La gente va al cine y ve una película sobre el affaire Dreyfus o sobre Buda y se cree que ha aprendido historia. Y no, nunca, nunca, nunca, el arte puede ser un documento real de algo. El arte es siempre interpretación, e idealización”.

A. Vergara

El cuadro de los fusilamientos Goya, pintado 6 años después del hecho que evoca, nos ayuda entender la diferencia entre la realidad y el arte. Goya vive una experiencia él mismo, pero lo que pinta es lo que interpreta y destila: una idea que representa poniendo a la figura central en posición semejante a un Cristo crucificado, la llaga en la mano, con el horror en su máxima expresión en el hombre que se tapa la cara con las manos y otros muchos detalles; una idea que tiene que ver con conceptos como sacrificio y muerte.

También en el cuadro del apóstol San Pablo -que podemos entender como la reacción a una crisis religiosa que se vive en Europa a finales del s XVI y a principios del XVII-, la cabeza rizada y enérgica de San Pablo; o su capa, que parece estar en ebullición, ofrecen contundencia y seguridad a ese mundo que duda, a ese mundo que está en crisis sorprendido por las nuevas respuestas de la ciencia, dice Vergara, al servicio de una idea.

El proyecto artístico de Rubens es recuperar la grandeza de los antiguos. Rubens es un idealista y está pintando la mejor idea de aquello que podemos ser.

Y para representar el momento de máximo amor, en el que Cupido aun no sabe si Psique está dormida o muerta, Van Dyck pinta un árbol frondoso, al lado de un Cupido, vivo e intenso, y un árbol seco junto a la bella Psique que ha caído en la trampa de Venus celosa de su belleza y ha abierto la caja prohibida que contiene toda la belleza del mundo.

Pero ¿qué quiere representar Van Dyck, cuál es su idea? La idea que nos muestra Van Dyck es la de la belleza, es Psique la que causa el problema por la envidia de Venus a causa de su belleza..

Si la idea de la belleza pierde valor en nuestras vidas lo pierde también en lo que nos rodea, ¿de dónde va a venir la idea de que debemos cuidar nuestras ciudades y hacerlas hermosas porque la hermosura contribuye a hacernos felices?

El arte está en la base de nuestras mayores utopías e ideales y sin ellas el futuro es imposible, ciego, feo, desorientado.

Disfrutemos de la belleza de estos cuadros, tan bien explicados por Vergara, y entendamos que solo el estudio del pasado puede arrojar algo de luz sobre el futuro, como hicieron Rubens con la antigua Grecia, Van Dyck con la mitología y Goya con la historia.

Los grandes pintores entendieron el dialogo con el pasado y el deseo de avanzar hacia el futuro, y tal vez, se merezcan ser llamados por ello, los futuristas de su época. Y es que el arte y la futurología están más cerca de lo que parece: los dos hurgan en el pasado, interpretan, proyectan una mirada sobre la historia, y proponen una visión: un ideal que nos ayude a navegar la incertidumbre, a capear el impacto en nuestras vidas del movimiento de las alas de la mariposa. Y en eso la búsqueda de la belleza y de la armonía, ellos lo sabían muy bien, ayuda.

Regression to the tail

“Los lideres deben entender que habrá más pandemias y que algunas serán peores que la actual”

Bent Flyvbjer

El caso del COVID, como se ha argumentado suficientemente, era completamente predecible. La lectura del artículo de Bent Flyvbjer sobre la gestión de pandemias y cambio climático, puede resultar catastrofista, pero leyendo fino, es una nueva llamada de atención a la responsabilidad de la acción frente a riesgos de cola aun mas graves, como el del cambio climático. Explica

La ley que rige los fenómenos sujetos a “regressión to the the tail” dice que siempre habrá un evento más extremo que el evento más extremo hasta la fecha, es solo cuestión de tiempo que aparezca.

Los desastres profundos, por ejemplo, terremotos, tsunamis, pandemias y guerras, tienden a seguir este tipo de distribución, y cualquiera que entienda lo que significa la regresión a la cola, continúa, debería conocer las principales medidas de mitigación una vez que se desarrolla una crisis, a saber: 

(a) cortar la cola (rompiendo la cadena de transmisiones a través de bloqueos, equipos de protección personal, pruebas, desarrollo) de vacunas, etc.) 

 (b) el principio de precaución (es mejor un bloqueo de la mayoría que de uno muy pocos) – implementado de  inmediato, a gran  velocidad y a  escala , en todo el mundo. 

(c) asegurarse de que existen planes de contingencia adecuados

 (d) tomar medidas de inmediato, rápidas y escalables.

Estas lecciones se aplican a todos los fenómenos que tienen esta distribución, como por ejemplo: inundaciones, incendios forestales, terremotos, tsunamis, avalanchas de nieve, delincuencia, guerras, ataques terroristas, apagones, quiebras y el cibercrimen, junto con empresas menos desastrosas pero financieramente más arriesgadas, como organizar los Juegos Olímpicos, construir plantas de energía nuclear, sistemas ferroviarios de alta velocidad, represas hidroeléctricas, nuevas ciudades e incluso algo tan aparentemente inocuo como la adquisición de nuevos sistemas de TI.

Fuente Bent Flyvbjer

Sin embargo a veces nuestros sesgos mentales positivos (optimism bias),  nos engañan para que veamos un riego leve cuando el riesgo tiene un efecto salvaje. La lección importante y fundamental del mensaje que nos deja Bent Flyvbjer no es sobre el COVID sino sobre otro fenómeno equivalente y más grave en su opinión

El Covid-19 puede terminar siendo un simple ensayo general para el mayor y más urgente riesgo de cola que enfrentamos hoy: el cambio climático

FUTURABILITY

RAE, Futurible, 1. adj. Dicho de una cosaQue podría existir o producirse en el futuroespecialmente si se diese una condición determinada

Franco Berardi, autor de “Futurability, the Age of Impotence and the Horizon of Possibility” alias BIFO, fundador de la estación de Radio Pirata Radio Alice en 1975, que en los 80 trabajó muy de cerca con el psicoanalista francés Félix Guattari y ha dedicado una gran parte de su trabajo a explorar la relación entre el capitalismo y la tecnología, es uno de los filósofos que más de cerca están tratando el tema del futuro.

Vivimos en la edad de la impotencia, atrapados entre el miedo a la guerra global y la globalización, y parecemos incapaces de crear el cambio que necesitamos desesperadamente.

El capitalismo para Berardi es un gran productor de signos, y frente a su dominación, Berardi reivindica La “reactivación poética del cuerpo social”.

Sólo la reactivación de la dimensión erótica del lenguaje y del cuerpo lingüístico, el cuerpo social, sólo estas reactivaciones pueden darnos una nueva percepción de libertad frente a la máquina financiera.

La poesía, por otro lado, tiene un poder transformador: “reabre lo indefinido”. En lugar de una funcionalidad simple, la poesía crea nuevos errores, provocando contradicciones deslumbrantes, ilustrativas e inquietantes, que expanden lo que significa ser humano.

Para Berardi lo que está en juego “es nada menos que la respiración continua de la humanidad, que él ve sofocada por el capitalismo financiero: los pueblos y gobiernos del mundo se muestran incapaces de combatir un sistema que está en todas partes y en ninguna parte a la vez”. La poesía, sugiere, es la única respuesta.

La escritura de Berardi es también una escritura en clave de metáfora, y como él mismo reconoce, poética. Una filosofía que trata el futuro desde el análisis de las contradicciones del presente. Y para hacerlo, empieza por definir su propio lenguaje, su propia semiótica (algo que no es en absoluto extraño al pensamiento filosófico).

Y estos son los tres grandes conceptos sobre los que articula el discurso en Futurability:

Posibilidad. La posibilidad es el futuro, siempre es plural aunque no infinita, puesto que lo posible está limitado por las posibilidades inscritas en el presente.

Potencia es la energía subjetiva que desarrolla y realiza esas posibilidades.

Poder recoge las elecciones y (exclusiones), la elección de una determinada posibilidad entre muchas.

Lo “Futurible” es aquella capa de posibilidad que puede o no desarrollarse en una “actualidad”, osea, realizarse, (aceptemos).

Sencillo (la filosofía a veces lo parece), sigamos…

Neuro-totalitarismo

Pero BIFO piensa que nuestro “cuerpo social actual” está sometido a una vibración negativa – que describe la relación del hombre con la tecnología en términos de posibilidad, en términos de automatismo técnico informacional.

Berardi llama “el filtro-burbuja” a la técnica utilizada por Google y otros buscadores para anticipar nuestras preguntas y modelar nuestros deseos:

El poder predictivo de la máquina productiva global descansa en su habilidad de leer de manera rutinaria un enorme flujo de datos. Las predicciones estadísticas que resultan, gracias a la introducción del filtro-burbuja se convierten en prescripción y disuelven nuestra subjetividad.

A este filtro-burbuja, Berardi lo califica de de una reducción de lo “posible” a mera probabilidad, con el nocivo efecto de empujar a que lo probable se convierta en necesario. Pero el futurismo (nota de la autora) sin embargo está precisamente en expandir los límites de lo probable, y en aumentar y hacer más poderosa la potencia de nuestra subjetividad para expandir los límites de lo probable.

Impotencia es la forma que toma la potencia en una era de hyper-complejidad técnica y geopolítica.

La mente conectada, continúa Berardi, está penetrada por la arquitectura de la conectividad global pero nuestra mente colectiva (a la que llama Intelecto Global) tiene la posibilidad de escapar de la hyper-complejidad de las relaciones humanas y de la actual tecno-ésfera que nos ha vuelto incapaces de limitar la atención a los estímulos relevantes por el exceso de signos y eventos.

Así lo ve:

En las últimas décadas, la mente social ha caído en un vórtice bipolar: una larga sucesión de euforias y tristezas nos ha empujado a un estancamiento secular y a un estado de depresión continua.

Futurability, un libro Pre-COVID (como tal vez acabaremos teniendo que clasificar el pensamiento), es un análisis desnudo y despiadado de lo que el filosofo considera los problemas de la sociedad actual a la búsqueda de un nuevo renacimiento: el horizonte de la posibilidad. Un ensayo de filosofía de acción en clave poética para aventurarse en una reflexión interesante sobre el futuro, que utiliza el concepto de neuro-terrorismo como nudo perverso de la disociación entre el “cuerpo social” y el “intelecto general”, actualmente sometido a la sociedad del rendimiento. Una reivindicación de una nueva forma de pensamiento colectivo.

Acabemos con el poema de T.S. Elliot “The Love Song of J. Alfred Prufrock” con el que abre el capitulo de la edad de la impotencia :

"Y sí, habrá tiempo 
Para que el humo amarillo que se desliza a lo largo de la calle 
Frote su espalda sobre los cristales de las ventanas; 
Habrá tiempo, habrá tiempo, 
Para ponerle cara a las caras que te encuentres; 
Habrá tiempo para matar y para crear, 
Y tiempo para todas las tareas y esas manos 
Que se levantan y te arrojan una pregunta; 
Tiempo para ti y tiempo para mí, 
Y aún tiempo para cien indecisiones, 
Y para cien visiones y revisiones, 
Antes de tomarnos un té con tostadas".

(Trad. libre I.F.Peñuelas)

Del castillo a GAIA

¿Por qué hacemos escenarios de futuro?

El análisis de escenarios es una de las herramientas más extendidas para la exploración del futuro y la definición de estrategias empresariales y sociales.  Pero la crisis del COVID, ha empujado la explosión su uso y la ha llevado a espacios más amplios. 

¿Quién no habla de escenarios post-Covid estos días? 

Algunos futuristas, como explica Inayatullah, se dedican a hacer predicciones, pero un segundo tipo de futuristas se dedica a hacer escenarios, porque piensa que el mundo es demasiado complejo. Los escenarios nos ayudan a entender posibles trayectorias y han sido muchos los artículos y propuestas, pero encuentro particularmente interesante la que Sohail Inayatullah, con el epidemiólogo Peter Black que presenta en su reciente publicación en Journal of Future Studies “The Futures of a World with the COVID-19 Coronavirus” . La reflexión de Inayatullah, pone el foco de en un lugar clave: la salud global, y su futuro preferible tiene como epicentro (aunque no solo) el futuro de la Organización Mundial de la Salud.

Si los escenarios nos ayudan a entender las trayectorias, el Causal Layered Analyisis nos ayuda a entender las perspectivas de un evento o tendencia: necesitamos analizar su “letanía”, los titulares que se repiten; las causas sistémicas; el discurso y la percepción del mundo; y sus mitos y metáforas, las narrativas subyacentes. Y es precisamente este análisis el que nos puede ayudar a alcanzar nuestro escenario favorito post-COVID, que Inayatullah denomina “el despertar de la salud global”.

Y estos son los cuatro escenarios que propone:

El apocalipsis zombie, (pesimista) un escenario terrible y Kierkegaardiano de “temor, angustia y ansiedad”, que nos produce una sensación de no poder controlar el futuro, y de que algo muy oscuro viene a por nosotros: una recesión una depresión. Una narrativa zombie que nos puede llevar a un apocalipsis electoral y a la ruptura de los países, y que para los lideres políticos (como Trump) es visto como un escenario electoral, conscientes de que si no lo gestionan, si se desploma el Dow Jones, van a perder las elecciones.

La pausa necesaria, (optimista) en el que hacemos caso a los datos que nos dicen que necesitamos una pausa: estar en casa. Y sabemos que el año que viene será difícil, viviremos una recesión, todo irá mas despacio y “el 2020 se cancelará”, como un torneo de football. Y no viajaremos, y no habrá eventos. Es el tiempo del desarrollo espiritual, de la comunidad, de respirar, y cuya  metáfora se resume en “desacelerar para acelerar después”.

El despertar de la salud global, (el preferible) en el que realizamos un cambio sustancial en el manejo de la salud global, y no solo de la salud, sino en el manejo del clima y de la igualdad social, y en el que la OMS por fin “saca los dientes”, ya que ahora, a pesar de su gran papel, no tiene la capacidad de forzar a cada país a hacer algo, al carecer de capacidad ejecutiva.

En el que cada uno de nosotros se replantea su propia salud ( tal vez haciendo mas yoga, más meditación, alimentándose de forma diferente…), y la tecnología es un gran facilitador. En particular la I.A tiene un papel destacado para darnos la información que necesitamos para la predicción y la prevención, y desarrollar una medicina personalizada y de precisión. 

En el que la tecnología nos permite mantener una distancia física, pero una conexión social. Porque Inayatullah, cree que la privacidad, solo se convierte en un problema en aquellos lugares en los que no hay confianza en el estado, en el caso de uso de aplicaciones de HealthTracking por ejemplo.

Un escenario cuya metáfora es: desaceleramos no para crecer sino para cambiar. 

La gran desesperación(el peor de los cuatro), en el que se suceden las mutaciones, no tenemos éxito en el control de la epidemia, nos aislamos 3 meses y vuelve el virus, y así repetidamente. Y se produce una horrible sensación de no poder controlar el futuro, y de estar en peligro en todas partes; los paquetes al estimulo funcionan, pero hay hyper-inflaccion; se rompen y dividen las naciones estad; y se pierde la confianza, lo que termina por hacernos crear castillos y muros para defendernos unos de otros.

Del castillo a Gaia

El articulo y el video referenciados, detallan las claves que el responsable de estudios de futuro de la Unesco, considera que pueden ayudarnos a romper los muros del castillo y alcanzar Gaia, el planeta como super-organismo propuesto por Lovelac, que es la imagen elegida para el escenario preferible del despertar de la salud global.

Sin quitarle el merito a otros escenarios que hemos visto, de grano más grueso, es muy apreciable la concreción de su propuesta, que no solo está realizada sobre una base metodológica firme, sino que además consigue ser sencilla y comunicable. 

Porque un futurismo moderno, un futurismo de acción, quiere ser entendido. Pero los escenarios útiles, ¡Ay amigos! no se improvisan. No solo porque no sirve de nada, sino porque además se nota.

Slowly

Y aunque enamorarme de ti me lo tengas prohibidoquiero bailar un “Slow” with you tonight…

Virus

Se te coló dentro, 

por la punta de los dedos, o por la nariz,

enganchado a un olor que ni siquiera oliste,

que imaginaste.

O fue que tal vez vino,

a lomos de un caballito blanco,

y  te rozo un hombro, una mano, un pelo,

tal vez fue la espalda lo que te rozó.

Y te creció un agujero,

una galaxia,

que se hizo un hueco en tu garganta,

se sentó en tus palabras,

se coló en tus ojos.

Y se rió burlón,

dispuesto a confundirte,

invadirte, devorarte,

y cuando lo notaste,

ya estabas perdido, infectado, dolorido, enamorado.

La venganza de los parias, o el nacimiento del monstruo

“Hay muchas películas sobre la chispa y esta es sobre la pólvora” 

Todd Philiphs, director de Joker.

Acabo de ver dos películas sobre el nacimiento del monstruo, la chispa que prende la pólvora, la indignación colectiva de los parias. Joker (sí, cierto, un poco tarde, pero es que no me atrevía), y Los Miserables. Mientras Arthur Fleck (Joker) busca sonrisas en los niños de los autobuses y de los hospitales, Issa -el niño del suburbio frances de Montfermeil- juega con cachorros de León.

Arthur, sufre el síndrome pseudobulbar que le provoca ataques de risa incontrolables, un anti-antihéroe que se mete en la nevera para congelar su insomio,  que baila para expresar la felicidad que es incapaz de expresar con palabras, una víctima que recuerda bastante a TaxiDriver. (también por lo tierno y lo guapo claro).

Issa, el niño del suburbio frances de Montfermeil, juega con cachorros de León. El silencio es el arma de Issa, el fuego su lenguaje, y los niños su ejercito.

La persona que estaba sentada a mi lado, con la compasión de los que se dedican a cuidar a los demás, apenas si pudo soportarlo. Pero yo, que me debo estar haciendo algo monstruosa, disfruté de cada palabra y de cada plano. Y de lo que me parece un worldbuilding de primera (no sé si esto ya empieza a ser deformación profesional), que con solo mencionar la palabras “basura y ratas”, y con poner unas cuantas pintadas en las paredes del metro, ya te mete en Gotham, y vaya planazos de Nueva York por cierto.

¿Es Joker peligrosa? Sí puede,  aquí  puede leerse como responden a las criticas Joaquin Phoenix y Todd Philips. No es tema fácil.  La masacre que ocurrió en el teatro Aurora en 2012, y la abundancia de mascaras que hemos visto (y veremos) en los disturbios de Hong Kong y Barcelona a mí también me da miedo. Pero suscribo la declaración de la Warner Bross, mientras recuerdo las historias de otros ángeles caídos, llámense Lord Valdermort, Taxi Driver o Norman Bates.

“One of the functions of storytelling is to provoke difficult conversations around complex issues”

La Codorniz: entre la nostalgia y la risa

Ayer tuve la suerte de ir a la presentación del libro de La Codorniz de Aguilar y Cabrerizo. Invitada por mi amigo Santiago, uno de los pocos héroes anti-digitales de estos tiempos que por no tener no tiene ni móvil.

Un libro que ha dormido 14 años (o por ahí) en un cajón de la Filmoteca Nacional, sabe Dios por qué, y que ahora por fin se publica, y que durante ese tiempo ha servido para que los autores (pacientes donde los haya) produjeran una no pequeña colección de estudios que le han surgido como “esquejes” al libro principal.

Pero menos mal que hay gente todavía en este país que se esfuerza no solo en investigar, algo…lo que sea …, dejándose los ojos en las bibliotecas ( y si es humor y cine mejor); sino en recuperar cintas como el Café de Paris que vimos ayer, que nos dejó disfrutar de una joyita de Neville que ha estado a punto de perderse. ¡Pensar que podía no haberla visto…!

“Llevo cuarenta años sin decidirme por una ocupación definida. Soy una espectadora de las ocupaciones de los demás”.

Dice Julia Lagos.

No sé si ese reparto, protagonizado por un grupo de bohemios franceses -que mas España no se puede-, y esos diálogos del grupo de amigos famélicos alrededor del esqueleto flaco de la pobre Amalia en la sopera (una gallina preciosa y muy simpática que diría Conchita Montes), es un sainete esperpéntico, en términología de Santiago, pero que se quite el sombrero Berlanga. Mas España no se puede.

Pero Como aquí tenéis un estupendo articulo aparecido hoy en el país, y además el libro está ahí para que lo compréis y lo leáis, yo me conformo con recordarme con 8 o 10 años intentando entender alguno de esos chistes en blanco y negro, y nada, así que a tragarme el Zipi Zape en las aburridas tardes de domingo de provincias, y después el Lily y el Esther. Sabiendo ya, que el humor de aquel señor, siempre de chaqueta (ósea, mi padre) que me mandaba al quiosco a por La Codorniz, el Pueblo y los Ducados, siempre me resultaría inalcanzable. Y como se reía …

¡Codorniz! Sale todas las semanas para hacerle a usted feliz”

https://elpais.com/cultura/2019/11/27/actualidad/1574880613_800620.html

10 frases sobre tecnología, futuros y ciencia ficción

Resumo algunas de las cosas interesantes que se dijeron el pasado jueves 31 de Octubre en el evento #Technofutures 2050 sobre la convergencia de la tecnología, el diseño de futuros y la ciencia ficción organizado por thefuturesfactory.com en BBVA Open Space.

Todos tenemos algo de cyborg

ROSA MONTERO

Existe una correlación entre el diseño de futuros, la incertidumbre y la inestabilidad en el entorno empresarial

Isabel F. Peñuelas

La tecnología es exponencial pero los humanos somos lineales 

Carlos Kuchkovsky

Si no sabes a donde vas, ningún camino te llevará

Lewis Carrol

Cualquier Tecnología suficientemente avanzada es completamente indistinguible de la magia

Arthur C. Clarke 

Una tecnología no ha llegado por completo hasta que no desaparece -hasta que no forma parte tan estrechamente de nosotros que ya no la vemos

Brian Arthur

La ciencia ficción es imprecisa, artificial y proyecta un futuro inalcanzable…exactamente igual que el marketing de las empresas de alta tecnología

Francisco J. Jariego

La ciencia ficción no habla del futuro sino del presente

Fernando Ángel Moreno

Innovar en las empresas es como una novela policiaca: hace falta motivo, oportunidad y arma

Antonio Schuh

En Ciencia Ficción no cabe cualquier cosa. El escritor tiene que hacer un mundo coherente. La ciencia ficción no es fantasía, es realismo

ROSA MONTERO

Con la colaboración de Filco

Ni en un millón de años

“No somos más que una mota minúscula en la inmensidad del universo. Que existamos o no es completamente irrelevante en el gran esquema de las cosas. Pero es nuestra mota y a quién le importa el gran esquema cuando tenemos nuestro pequeño rincón repleto de amor, odio, pasión y venganza. Acompáñanos en nuestra incursión al…

Mientras dure la guerra: La soledad del intelectual

Me ha importado bastante poco que la película se salte o traicione detalles históricos, si es que lo hace, es más me ha interesado bastante leer los comentarios. “Mientras dure la guerra” me ha dejado touchée. Y no solo por el picado cenital sobre la calva de Don Miguel en la escena del Paraninfo, ese…

Adios a los guateques

Las luces de los coches de choque. Vivir así es morir de amor. El escalofrío cuando te empujan. La cabeza hacia adelante, luego, el cuello vuelto hacia atrás, y podrías estar muerta, mientras persigues el otro coche desde el que él no te mira. Los que te chocan siempre son los otros. Sé que mañana…

Garromelo, la leyenda del águila de plata

(actualizado a 2 de Noviembre de 2020) Con ilustraciones de Mariana Lain . Escribí este cuento a la vuelta de un viaje a México en el que descubrí D.F. y Michoacán. Ese viaje estará siempre en mi memoria unido a mi amiga Blanca y a Gonzalo Gutiérrez Lorenzo. Al tequila; a los desayunos picantes; a…

Memorias de un Cyborg

Premio de la editorial Sci-Fi y de terror el Ojo de UK LEER.

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